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Malambo y su estructura

Estructura: Con este término me refiero a la organización de las mudanzas que respetan las partes de cada etapa y que interrelacionadas forman un todo.

Estructura tradicional y Estructura actual

Mudanzas de inicio
Mudanzas de desarrollo
Mudanzas de remate
Final

Teniendo en cuenta estas características voy a intentar una aproximación conceptual respecto de la estructura del Malambo en competencia en el comienzo del siglo XXI

Malambo en competencia en el comienzo del siglo XXI

La estructura del Malambo está compuesta por mudanzas de inicio, mudanzas de desarrollo, mudanzas de remate y el final. Dentro de cada una la elaboración de los elementos que conforman una mudanza son diferentes.

Si hablamos de la estructura del malambo tenemos tres maneras conformadas:

1) Cuando la velocidad del ritmo es constante se realizan mudanzas desde las más simples a las complejas. Esta forma está casi en desuso pero es la manera más antigua del Malambo.

Mudanzas de inicio: La rutina se podía comenzar de dos maneras: sin el acompañamiento musical, es decir “a capella”, y luego se sumaba la guitarra, o el bailarín pedía la velocidad del ritmo e iniciaba la primera mudanza. Estas mudanzas de inicio eran básicas, simples y de fácil ejecución. En todo documento dice que el gaucho en esta etapa no trataba de sacar ventaja a su adversario.

Mudanzas en el desarrollo: Continúa como en la etapa anterior, realizando figuras básicas, simples y de fácil ejecución pero diferentes en sus formas, manteniendo la velocidad del ritmo.

Mudanzas de remate: Las mudanzas en esta etapa eran más ágiles; tenían mayor dinámica, más movimientos y demostraban la destreza del ejecutante, realizando las mejores figuras para llegar al cierre de la presentación sin alterar la velocidad del ritmo.

Final: Lo fundamental de esta etapa era terminar en la frase musical siguiente al grito o voz de mando ejecutiva ¡Aura!, ¡Ahora! o ¡Bueno! una vez que terminaba el último movimiento del repique o cierre de la última mudanza. Como antiguamente en esta danza se improvisaba, el músico acompañante no sabía en qué momento iba terminar el gaucho, por consiguiente éste daba la voz de mando y cerraba en la frase musical siguiente.

2) Cuando la velocidad del ritmo va de menor a mayor las mudanzas se realizan desde las más complejas a las simples. Esta es una manera moderna que podemos observar en las competencias.

Mudanzas de inicio: Las mudanzas de inicio se caracterizan por su compleja elaboración, variedad de elementos (flexiones, taconeos, puntas, cepillados, chairados), el juego rítmico (como tripletes, síncopas, repiqueteos y contratiempos) y el uso de movimientos ligados y cortados. Esto se puede lograr porque la velocidad del ritmo es lenta y apropiada para coordinar dichos elementos.

Mudanzas en el desarrollo: En la estructura esta etapa es la más difícil porque es el pasaje o puente que tenemos de las mudanzas de inicio a las mudanzas de remate ya que ocupa el mayor espacio dentro de la misma. En la elaboración de este tipo de mudanzas se debe tener en cuenta de no reiterar elementos, acentuar matices y que cada mudanza se diferencie de las restantes sin decaer en la calidad de ejecución ya que la velocidad del ritmo va en crecimiento, considerando que la última mudanza es la que enlaza el remate de la etapa final de la estructura.

Mudanzas de remate: La particularidad en el estilo norteño es que son mudanzas básicas en su elaboración y ejecución, la reiteración de elementos y la velocidad del ritmo es rápida. Algunas mudanzas se realizan sin repique intermedio y se repiten en continuidad, permitiendo terminar esta serie cuando el bailarín lo desee. En el estilo sureño no se da esta característica porque se mantiene la variación de elementos y por consiguiente de las mudanzas.

Final: Lo fundamental de esta etapa es terminar en la frase musical siguiente al grito o voz de mando ejecutiva ¡Aura!, ¡Ahora! o ¡Bueno!, ¡Ahí nomás!, ¡Se acaba!, una vez que finaliza el último movimiento del repique o cierre de la última mudanza. En el estilo norteño algunos suelen salir directamente al cierre final, es decir, sin ejecutar el ultimo repique para terminar en la frase musical siguiente que tiene una duración musical de 2 compases, observándose también finales que tienen una duración musical de 4 compases en ambos estilos.

3) En esta manera, también actual, se combinan las dos formas de estructura simple-complejo-simple y la velocidad del ritmo es rápida, lenta y rápida.

Mudanzas de Presentación: Esta forma de estructura comienza con ritmo y velocidad de remate, realizando una mudanza básica o simple como presentación del trabajo que finaliza con un corte o cierre musical para hacer el enlace a la vez que cambia la velocidad del ritmo y se retoma la segunda estructura, de complejo a simple. Esto lo he notado como modalidad de algunos.

Mudanzas de inicio: Las mudanzas de inicio se caracterizan por su compleja elaboración, variedad de elementos (flexiones, taconeos, puntas, cepillados, chairados), el juego rítmico (como tripletes, sincopas, repiqueteos y contratiempos) y el uso de movimientos ligados y cortados. Esto se puede lograr porque la velocidad del ritmo es lenta y apropiada para coordinar dichos elementos.

Mudanzas en el desarrollo: Esta etapa es la más difícil de la estructura porque es el pasaje o puente que tenemos de las mudanzas de inicio hacia las mudanzas de remate ya que ocupa el mayor espacio dentro de la misma. En la elaboración de estas mudanzas tenemos que tener en cuenta de no reiterar elementos, acentuar matices y que cada mudanza se diferencie dentro de este desarrollo, sin decaer en la calidad de ejecución ya que la velocidad del ritmo va en crecimiento, considerando que la última mudanza es la que enlaza el remate de la etapa final de la estructura.

Mudanzas de remate: La particularidad de las mudanzas en el estilo norteño son básicas en su elaboración y ejecución, la reiteración de elementos, y la velocidad del ritmo es rápida. Algunas mudanzas se realizan sin repique intermedio y se repiten en continuidad permitiendo terminar esta serie cuando el bailarín lo desee. En el estilo sureño no se produce esta característica porque se mantiene la variación de elementos y por consiguiente de las mudanzas.

Final: Lo fundamental de esta etapa es terminar en la frase musical siguiente al grito o voz de mando ejecutiva ¡Aura!, ¡Ahora! o ¡Bueno!, ¡Ahí nomás!, ¡Se acaba!, una vez que finaliza el último movimiento del repique o cierre de la última mudanza. En el estilo norteño algunos suelen salir directamente al cierre final, es decir, sin ejecutar el ultimo repique para terminar en la frase musical siguiente que tiene una duración musical de 2 compases, observándose también finales que tienen una duración musical de 4 compases en ambos estilos.

Puede haber trabajos valiosos en que estos lineamientos no se cumplan.

Fuente: Pérez, Sergio. “Malambo en competencia”. Editado por la Oficina Municipal de Letras de Tres de Febrero, Bs. As., 2009.